Existen momentos en la vida que no son explicables y es cuando decimos- que sensacion tan extraña- mas de alguna ves pueden sucedernos; cuando vasmos en la calle, en el autoo in cluso en nuestro hogar.

martes, 16 de junio de 2009

Bailamos.


Dos de mis amigas querían entrar al taller de danza contemporánea de la Universidad. Ambas,me convencieron de entrar también. Acepté sólo para acompañarlas. Ellas se encargaron de todo los tramites. Buscaron los cupos y me llamaron por teléfono. Les di todos mis datos para llenar la ficha. Ya todo estaba listo,y nos presentaríamos la siguiente semana. Lo malo fue que por hacer tareas, se nos pasó la hora y no asistimos.

Llegamos dos semanas después y nos explicaron todo. Nos dijeron de qué trataba y en qué consistía. El primer día fue sólo de enseñarnos lo básico. Nunca creí que me gustaría, pero así fue. A me di cuenta de que no podía, ni siquiera, bailar un poco. Comprendí que ba
ilar no es sólo mover el cuerpo al compás de la música que se escucha.
Me entusiasme mucho y regresé a cada clase.Mis amigas se retiraron poco a poco. Es gracioso ver que iba por acompañar a mis amigas, y fui la que se terminó quedando.


Este inicio no ha sido fácil. Aprender a bailar requiere de tiempo, disciplina, voluntad y deseo. Además, así como dice la maestra, estar dispuesta a casarte con el suelo. Todo se hace tocando el suelo. Por otro lado, cuando inicié, mi cuerpo sintió el cambio. Después de estar acostumbrada a pasos suaves y tranquilos, aquí tenía que ejercitar mi cuerpo de forma diferente.He llegado a sentir dolores en todos los músculos,o en alguna parte del cuerpo que halla trabajado. Sé que después de todo me ha costado aprender algunos pasos,pero hay otros que no. Sé que tengo la capacidad de aprenderlos con mucha facilidad y ser una buena bailarina.

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